
Nació en Schoten, Bélgica, el 22 de Agosto de 1931. De su hogar profundamente católico, además de Frans para el sacerdocio, surgió otra vocación, su hermana Frida para la vida consagrada.
De joven vivió intensamente el scoutismo y como scout peregrinó en bicicleta a Roma en el año Santo de 1950 junto con otros compañeros. Esta peregrinación fue muy importante para su vida porque en ella decidió hacerse sacerdote.
Poco después, el Papa Pío XII invitó con insistencia a las comunidades donde abundaban los sacerdotes, para que algunos de ellos se trasladaran a otras donde escaseaban, especialmente América Latina. Frans se interesó por esta propuesta. Mientras hacia sus estudios de filosofía y teología en el seminario en Malinas (Bélgica), nació también su vocación catequístca. Él mismo lo explicaría, que haciendo tareas de práctica pastoral en un colegio cercano, se hizo cargo de la hora de religión. Su desempeño fue tan bueno que el profesor a cargo de la cátedra al finalizar lo llamó aparte y le dijo que tenía el don de la catequesis. Fue ordenado sacerdote el 23 de Septiembre de 1956 e inmediatamente le pidió a su Obispo permiso para trasladarse a América Latina, concretamente a la Argentina. Hizo un breve curso en el colegio para América Latina en Lovaina, que era el Seminario creado por los obispos belgas, para preparar seminaristas y sacerdotes para ese destino.
Y así fue como en marzo del año siguiente llegó al puerto de Buenos Aires y de inmediato se trasladó a Ciudadela para dedicarse a la formación de los jóvenes que ingresaban al instituto de los Oblatos Diocesanos. Estando en la Diócesis de Morón, su Obispo, por entonces Monseñor Miguel Raspanti, lo nombró miembro de la Junta Catequística Diocesana.
En poco tiempo se trasladó a la diócesis de Lomas de Zamora. En ella ejerció el ministerio de párroco en San José de los Obreros, Gerli, desde 1963 hasta 1966; Nuestra Señora de la Piedad, Temperley, desde 1967 hasta 1970 y en San Pío X, Temperley, desde 1970 hasta 1992.
Sobresalió en el terreno de la Pastoral Catequística a tal punto que su labor es ampliamente conocida en la Argentina y en el resto de América:
- Gran animador del Primer Congreso Catequístico Nacional (Buenos Aires, 1962), que fortaleció la renovación que se iba dando en la catequesis.
- Rector fundador del Instituto Superior de Catequesis Argentino –ISCA- (1963-1990).
- Miembro de la Junta Nacional de la Catequesis durante numerosos períodos.
- Animador y organizador del Segundo Congreso Catequístico Nacional (Rosario, 1987).
- Director Diocesano de Catequesis en Lomas de Zamora (1967 -1997).
- Autor de numerosas publicaciones para la catequesis y miembro redactor de Documentos Episcopales para la misma. De entre sus obras se destacan: La Biblia del Niño, Los desafíos de la New Age, ¿Cómo leer el Catecismo de la Iglesia Católica, Metodología Catequística, Pensar la Catequesis, Temas prácticos para catequistas, Catequesis… años de historia.
Sabio formador de muchas generaciones de catequistas. Capaz de electrizar a los oyentes no solo con sus palabras, sino también con sus silencios. Los que tuvieron la gracia de conocerlo destacan su extraordinaria disponibilidad para escuchar y orientar a todos. Aún en los momentos más críticos no dejó de testimoniar su gran amor a Jesucristo y a su Iglesia. Decía: “Amo a la Iglesia también con sus debilidades”.
El mal de Parkinson se hizo presente en su vida y lentamente fue limitando su actividad, hasta que en el año 2002 dijo adiós a la Argentina: “una experiencia inolvidable”- y se instaló en su patria, Bélgica, a la espera de poder participar con la suya en la Pascua de Jesús. El Domingo de Ramos, 9 de Abril de 2006, hizo su entrada en la Casa del Padre.
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